Por:MCC FUSADER GIDROT-UIS

Ago/19
Publicaciones

Revista ENCUENTROS número 16

CIUDAD, MEDIO AMBIENTE Y TERRITORIO

El momento de indignación popular abre posibilidades para construir opciones alternativas viables en el escenario de la política electoral para la Cámara de Representantes y el Senado de la República de 2022

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Revista ENCUENTROS número 16

Publicación de Movimiento Cívico Conciencia Ciudadana-MCC, Fundación Santandereana para el Desarrollo Regional-FUSADER, Grupo de Investigación GIDROT, Escuela Economía UIS, Financiera Comultrasan.

EDITORIAL

El 27 de julio de 2021 el cuerpo técnico de investigaciones de la Fiscalía General de la Nación capturó en Bogotá al senador de la república Richard Aguilar, vocero de la bancada del partido Cambio Radical, exgobernador de Santander y figura principal del conocido clan Aguilar en la política santandereana. Según comunicado de la Corte Suprema de justicia, Richard Aguilar está acusado, entre otros delitos, de concierto para delinquir agravado y peculado por apropiación a favor propio y de terceros, según el proceso que lleva en su contra la Corte Suprema de Justicia.

El 28 de julio se conoció la información que el senador Aguilar renunció a su curul en el Senado. Ahora queda pendiente la aplicación en este caso de la figura de la silla vacía, toda vez que los delitos por los que está preso el exgobernador de Santander tienen que ver con corrupción, causal prevista en la ley para que sea sancionado el partido político Cambio Radical y pueda perder la curul.

Los testigos claves de las graves acusaciones de corrupción, señalan al exsenador de Cambio Radical de haber ordenado durante su administración como gobernador del departamento, el direccionamiento de los contratos de obras e interventoría para el reforzamiento del estadio Alfonso López de Bucaramanga y otros contratos que superaron los $ 478 mil millones de pesos.

Igualmente, el próximo 23 de agosto, el congresista santandereano del Centro Democrático Edwin Ballesteros deberá responder en indagatoria los cuestionamientos de la Sala de Instrucción de la Corte Suprema, por presuntas irregularidades en contratos cuando estaba al mando de la Empresa de Servicios Públicos de Santander (ESANT), durante la administración departamental de Richard Aguilar.

Este nuevo escándalo político puede verse como otra manera de entender la necesidad de la reforma política y la depuración de la clase política que se ha apoderado y enriquecido a costa del erario y poder público en Santander, al igual que otros clanes y mafias en diferentes regiones del país.

En el contexto electoral que se aproxima, este hecho cobra gran importancia cuando se anuncia, a seis meses, la campaña electoral para congreso y presidencia de la república, en medio de un duro debate nacional contra la corrupción política, el mal manejo de la pandemia por parte del gobierno con más de 120.000 muertes y sus graves consecuencias sociales de incremento de desempleo y pobreza, unidas al clamor popular por cambios en la representación política, en la administración pública regional y nacional.

La lección que queda por aprender con la experiencia del clan Aguilar y sus escándalos de corrupción, es que las alianzas y estructuras criminales de la parapolítica ligada al narcotráfico y al paramilitarismo, confirman que dichas alianzas solo dejan a la región y sus pobladores el desastre social, la corrupción administrativa, el nepotismo, el atraso económico regional y la tragedia contra la democracia y los derechos humanos.  Allí no está la esperanza de cambio con buen vivir en democracia y paz deseada.

La detención de Richard Aguilar por corrupción, pone de presente la urgencia de construir acuerdos políticos desde el campo democrático y alternativo, en amplias alianzas y compromisos programáticos regionales y nacionales. Entre ellos, intervenir los organismos de control haciendo que se garantice una verdadera acción anticorrupción con separación de poderes, frente al caos generado por el encubrimiento del delito de corrupción política e impunidad que facilita la Contraloría, la Procuraduría y demás órganos de control.

El momento de indignación popular abre posibilidades para construir opciones alternativas viables en el escenario de la política electoral para la Cámara de Representantes y el Senado de la república de 2022. Buena oportunidad para recuperar el proceso de desarrollo territorial de Santander, concertando una nueva representación con los valores comuneros de la dignidad, la grandeza, el trabajo y la libertad, hoy perdidos en medio de la politiquería y la claudicación de la clase política corrupta.

Revista Encuentros No.16 agosto2021


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1 thought on “Revista ENCUENTROS número 16

    Saúl Angarita

    (27/08/2021 - 3:08 pm)

    Los factores para el desarrollo económico son: capital, trabajo, conectividad y conocimiento. Hay que pensar en la integración de los gremios, la academia y las fuerzas vivas para enfocarnos en la investigación aplicada con participación activa de las universidades de la región y empezar procesos que nos lleven al desarrollo económico. Hay mucho por hacer, me parece que la etapa de diagnóstico ya está superada, tenemos que ir al siguiente nivel del proceso. Gracias.

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