Por:Luis Álvaro Mejía Arguello

Ago/13
Opinión

Somos hijos de la noche, en la que nacieron las estrellas

tenemos un parentesco común, una unión biológica, con todas las forma de vida de la tierra

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Hoy no sabemos hasta cuándo vamos a tener la pandemia: muerte, sufrimiento, desesperanza, tristeza, desempleo pobreza, y un sector productivo desmantelado, con un Estado indolente incapaz de responder efectivamente a la gravedad de la crisis. La esperanza gira alrededor de la vacuna. Creo que vamos a tener que esperar que la produzcan los gringos, pues si Duque no dejó entrar a los médicos Cubanos, mucho menos va a permitir que entre la vacuna rusa, al torrente sanguíneo de millones de colombianos. Sería el culpable de la entrega del país al castrochavismo.

El mundo vive una época histórica difícil. Un modelo económico que prioriza la economía sobre la vida. Contaminación, deforestación, destrucción de la biodiversidad y como resultado el calentamiento global y las pandemias. Ya no podemos quedarnos como sujetos espectadores frente a la voracidad del capital financiero y la economía de consumo, sino que tenemos que ser sujetos activos para entender lo que está pasando y explicar el por qué. Desconcertados buscamos un camino y vamos a tener que aceptar que las respuestas que buscamos no existen, que tenemos que construirlas entre todos.

Para ello hay que reconocernos como hermanos de la naturaleza. Que tenemos un parentesco común, una unión biológica, con todas las forma de vida de la tierra. El universo está en nosotros. Somos naturaleza, que ha necesitado miles de millones de años para que hoy estemos aquí. Ese sentimiento de amor por la vida de todos, nos ayudará a construir la respuesta, que parte de la conformación de movimientos sociales masivos que hagan presencia en las calles y que puedan tener una incidencia política clara en las decisiones de los gobernantes. La participación de la juventud, a quienes el sistema les niega el futuro, es fundamental si queremos cultivar una generación de políticos comprometidos con la vida, con la salud, la alimentación y el trabajo. Además, que entiendan la importancia de la educación, la innovación, la ciencia y la tecnología. Un camino que ya iniciamos en las calles y que debe continuar.

 

 

Columna del Movimiento Cívico Conciencia Ciudadana  periódico Vanguardia, jueves 13 de agosto de 2020

https://www.vanguardia.com/opinion/columnistas/movimiento-civico-conciencia-ciudadana/somos-hijos-de-la-noche-en-la-que-nacieron-las-estrellas-MY2742842

 


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