Por: Jorge Castellanos Pulido

Dic/6
Ambiente

Ruta del Cacao, sí, pero no así

Le corresponde a la ANLA analizar la mejor decisión y entregarle a Santander una vía segura, rápida y de calidad.

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Desde los años setenta el territorio santandereano ha sido duramente afectado por distintos proyectos viales con pésimos diseños y ausencia de estudios ambientales. Las consecuencias cuestan caro para comunidades, transportadores, productores y sus provincias, necesitados de conectarse con el país y el mundo en la dinámica social, económica y cultural.

Nos encontramos sin vías de doble calzada, con permanentes bloqueos viales por accidentes y afectaciones ambientales (derrumbes y coluviones), situación que obstaculiza la dinámica regional y el acceso a mercados y nuevas relaciones de comercio, turismo y desarrollo agroindustrial.

La audiencia pública convocada por la ANLA, realizada en Lebrija el pasado domingo 2 de diciembre, sobre la solicitud del cambio de trazado en la construcción de la Ruta del Cacao, tuvo más de doscientos ciudadanos inscritos para intervenir, incluyendo el alcalde de Lebrija. Valiosos documentos y aportes rechazaron el pretendido cambio de trazado que destruye veinticinco nacimientos de agua y la imposición de 6 peajes, impacto que afectaría duramente las condiciones socio-económicas de los pobladores y los expulsaría de su territorio.

Cuando diversas voces ciudadanas reclaman una planeación y ejecución seria de estas obras de interés público, con argumentos técnicos, ambientales y sociales, encuentran oídos sordos y ceguera institucional de la clase política, los gremios, la CDMB y la empresa concesionaria; las veedurías advierten los daños y riesgos de obras públicas mal hechas con altísimos costos que deberán pagar los ciudadanos.

Los voceros de los gremios, especialmente, se suman al desprecio por los estudios de impacto ambiental y niegan la visión de largo plazo que debe incorporar esta infraestructura; lejos de aportar soluciones, quieren repetir errores para seguir condenando la región al atraso, la pobreza y aislamiento.

Le corresponde a la ANLA analizar la mejor decisión y entregarle a Santander la buena noticia de confirmar la Resolución 1034 (9/julio/2018), de vigilar y autorizar el trazado uno que cumple con los requerimientos técnicos y ambientales de la Ruta del Cacao, una vía segura, rápida y de calidad.

 

 

 

Columna publicada en el periódico Vanguardia liberal, Bucaramanga, jueves 6 de diciembre de 2018.  https://www.vanguardia.com/opinion/columnistas/movimiento-civico-conciencia-ciudadana/452301-ruta-del-cacao-si-pero-no-asi

 


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