Por: MCC FUSADER GIDROT-UIS

Sep/22
Opinión

Revista ENCUENTROS número 17

CIUDAD, MEDIO AMBIENTE Y TERRITORIO

Los problemas en el Área Metropolitana son graves y con una alta incidencia en la contaminación de las fuentes hídricas y del aire

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Revista ENCUENTROS número 17 

Publicación de Movimiento Cívico Conciencia Ciudadana-MCC, Fundación Santandereana para el Desarrollo Regional-FUSADER, Grupo de Investigación GIDROT, Escuela Economía UIS, Financiera Comultrasan.

editorial

El crecimiento poblacional y físico de los municipios generó un proceso de conurbación que llevó a la conformación del Área Metropolitana de Bucaramanga. Creada en 1981, esta nueva entidad administrativa estuvo compuesta por Bucaramanga, como ciudad núcleo, y los municipios de Girón y Floridablanca. Años después, en 1985, entró Piedecuesta. El desarrollo urbano de Bucaramanga y los tres municipios que hoy conforman el Área Metropolitana, se ha regido por las fuerzas de la economía, y ciertos fenómenos de codicia y corrupción que han tenido consecuencias graves. En este proceso de integración, los municipios mantienen sus estructuras administrativas. Cada uno tiene sus dinámicas políticas propias que han impedido un proceso de unidad y cooperación que pudiera facilitar la integración. La falta de voluntad y compromiso con la ciudadanía, han incidido en la búsqueda de solución a los problemas que la conurbación ha generado.

Los procesos de los planes de ordenamiento territorial los realizan, independientemente, cada uno de los municipios, teniendo en cuenta las directrices de ordenamiento territorial metropolitano, PEMOT. Lo que vemos hoy, es cómo el cemento se fue apoderando de Bucaramanga y los municipios del Área. Un intento o una primera experiencia de desarrollo urbano, dentro de las nuevas tendencias que tienen en cuenta el suministro del agua, el respeto a la naturaleza, la seguridad alimentaria, y que se pensó en la gente, se dio con el proyecto de Nuevas Centralidades de Guatiguará, en Piedecuesta, con la coordinación de la Universidad Santo Tomás y el apoyo del Área Metropolitana y el Instituto Colombiano del Petróleo, ICP. El proyecto fue presentado a la junta del Área Metropolitana, que la componen los cuatro alcaldes, y fue archivado. El director del Área renunció. Una demostración de la incapacidad de integrarse, pues los intereses de los mandatarios están por encima de los intereses ciudadanos. Otra historia donde pudo más la politiquería y sus ambiciones personales, que la calidad de vida de la gente.

Los problemas en el Área Metropolitana son graves y con una alta incidencia en la contaminación de las fuentes hídricas y del aire. Es responsabilidad del Área el transporte público metropolitano, Metrolínea, que viene siendo reemplazado por miles de motos, que cumplen su función, sin que haya sido posible definir opciones de transporte más sostenible y eficiente. Las plantas de tratamiento de aguas residuales, son un cuento de hadas. La única que funciona es la de Piedecuesta. La contaminación que nos deja el relleno sanitario del Carrasco y la falta de una solución definitiva para el procesamiento de los residuos sólidos. Y el tema del agua que, en un futuro cercano, prevé la reducción del suministro por el impacto del calentamiento global y la destrucción del Páramo de Santurbán por la mega minería, un hecho de suma gravedad para la vida y futuro de más de dos millones de habitantes.

En estas circunstancias, la población del Área Metropolitana está expuesta a los impactos del cambio climático y a la agudización de los problemas de pobreza y desempleo. El calentamiento global viene generando en la actualidad lluvias y calores extremos, con inundaciones e incendios de gran impacto, y la pandemia aumentó la brecha de desigualdad. Pensar la ciudad, recuperarla para la vida, reconquistar el espacio público para la gente, asegurar los activos ambientales, y propiciar un proyecto de regionalización que permita integrar al Área Metropolitana territorios que aseguren el abastecimiento hídrico y el suministro de alimentos, generaría dinámicas económicas y sociales que contribuyan al mejoramiento de la calidad de vida de los municipios integrados en la zona metropolitana. Frente a la desigualdad, se debe concertar con los sectores económicos y políticos una gestión de recursos que posibilite dinamizar el sector productivo y generar empleos de calidad.

Hoy más que nunca se nos plantea la necesidad de actuar no sólo como indivíduos, sino como un colectivo social que permita reforzar la sociedad civil como garante de solidaridad, el compromiso con la vida y el respeto a la naturaleza. Integrar la universidad como parte fundamental de este proceso, nos permitirá contar con la academia y la investigación aplicada. Poder desplegar una mirada crítica sobre la ciudad nos va a permitir generar cambios sustanciales que le devuelvan la posibilidad de incorporar la vegetación al centro urbano y recuperar el espacio público para la gente; defender los cerros orientales y todos los ecosistemas que sobreviven en la región y propiciar programas de reforestación son una tarea que debemos priorizar, ante un hecho grave como es el aumento de la temperatura en el mundo y las graves consecuencias que ello implica para la vida del planeta tierra, la casa de todos.

Revista Encuentros No.17 septiembre2021


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