Por: MCC FUSADER GIDROT

Mar/15
Publicaciones

Revista ENCUENTROS número 11

CIUDAD, MEDIO AMBIENTE Y TERRITORIO

Hoy en nuestro país, la pandemia, la violencia intrafamiliar y la violencia contra mujeres y niñas, nos muestra una espantosa realidad

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Revista ENCUENTROS número 11 – marzo 2021

Publicación de Movimiento Cívico Conciencia Ciudadana-MCC, Fundación Santandereana para el Desarrollo Regional-FUSADER, Grupo de Investigación GIDROT, Escuela Economía UIS, Financiera Comultrasan.

 

Editorial.

¡NO MÁS!

El levantamiento de mujeres trabajadoras frente a las condiciones laborales inhumanas y bajos salarios, su lucha por la dignidad y respeto a sus condiciones de mujer, han sido en la historia del mundo, un  camino de represión y violencia. La desigualdad y la pobreza son generadas por un modelo económico que prioriza los intereses de las grandes corporaciones y sector financiero, un capitalismo que destruye la vida y el medio ambiente, fuentes éstas de su propia riqueza.

La condición de ser mujer o ser LGBT, las pone en  desventaja frente a una sociedad machista y violenta como la nuestra. Hoy en nuestro país, la pandemia, la violencia intrafamiliar y la violencia contra mujeres y niñas, nos muestra una espantosa realidad.

El desalojo de sus territorios, el asesinato o desaparición de sus maridos o de sus hijos, hacen hoy a la mujer, a pesar de su dolor y su tristeza, capaz de abrazar la luz de la esperanza y caminar estrechos senderos de pobreza, siempre alimentando su corazón, con la fuerza de la vida, para sacar adelante sus hijos o lo que queda de los que fue su familia, que en la montaña o en la zona rural, la naturaleza los acogió y les brindó alimento y esperanza.

Miles de mujeres afro, indígenas, campesinas llegan cargadas de dolor a los barrios de invasión de las grandes ciudades. Miles de mujeres pobres en las ciudades tejen con sus manos esperanza. La violencia intrafamiliar, las violaciones de niñas y niños y los falsos positivos están cubiertas de un manto de impunidad. No hay justicia ni en el campo ni en la ciudad.

La verdad, la reparación a las víctimas y la no repetición, son las bases que nos van a permitir encontrar la paz. Contar la verdad, nos puede permitir descargar de odio las mentes perversas que han inundado de sangre nuestro territorio. Creer que burlar la justicia,  evadir los señalamientos de ser el gestor de la  tragedia más sangrienta de éste país, le va a permitir vivir en paz. Las voces de las miles de madres a quienes les asesinaron sus maridos y sus hijos, se harán sentir por siempre. Muchos años donde el dolor y la incertidumbre de no saber de ellos, han fortalecido su corazón y su voluntad para permanecer de pie. No descansarán hasta no encontrar la verdad.

A pesar de todo, la mujer ha sido un eje fundamental en la familia. Trabajadora, entrega amor y ternura, solidaridad y fraternidad. Lleva en la piel del alma el sentido de ser mujer, de ser dadora de vida y de cuidadora. Es el principio y fin de la existencia.

Ahí, en ese espacio donde están las mujeres, estamos todos juntos abrazándolas con la ternura que nos regala el hecho de valorar la vida, de valorar la naturaleza, de ser conscientes, que sólo unidos, hombres y mujeres juntos, podremos llenar de esperanza éste maravilloso país, que nos pertenece a todos.

Portada: Maestro Hernando Carrizosa

Revista Encuentros No.11


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