Por: FUSADER, MCC, GIDROT

May/8
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Revista ENCUENTROS número 02

CIUDAD, MEDIO AMBIENTE Y TERRITORIO

Unirnos en las dificultades genera una cultura que es fundamental para el desarrollo de una sociedad distinta

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Revista ENCUENTROS
número 02 – Mayo de 2020 – Bucaramanga

 

Editorial

El desafío de la hora: vencer la incertidumbre con creatividad y solidaridad

El nuevo coronavirus no es un fenómeno aislado. El aumento de su peligrosidad está relacionado con la voracidad de los actores responsables del modelo neoliberal, sus políticas contaminantes en  su afán de producción industrial de proteína animal y la destrucción del medio ambiente. La letal propagación ha puesto al desnudo el deterioro de la salud pública, impulsado por los procesos de privatización de los últimos gobiernos. La vida es un milagro de la naturaleza que se mantiene en una lucha heroica resistiéndose de perecer frente al sinsentido del modelo depredador que ha hecho del dinero y el crecimiento ciego, el dios de la época.

Es la hora de levantar el llamado a la más profunda sensibilidad del espíritu y el corazón de los seres humanos que sienten amenazado su espacio, su porvenir y sus anhelos; No sabemos cuánto tiempo dure el confinamiento actual. Pero es necesario darle contenido a la existencia, pensar, imaginar, mirar lo maravilloso de nuestro territorio, visualizar las potencialidades que tenemos, sin atentar contra el medio ambiente, y así poder generar un espacio para realizar acciones que le posibiliten a la población medios de supervivencia. Para sobrevivir, necesitamos del otro. Unirnos en las dificultades genera una cultura que es fundamental para el desarrollo de una sociedad distinta. La situación es alarmante si tenemos en cuenta, que antes de la pandemia, la informalidad era mayor al 50%. Urgen incentivos por la creación de alternativas productivas desde nuestras potencialidades y realidades. La educación y la investigación juegan un papel especial.

La actual coyuntura requiere respuestas adecuadas y oportunas con voluntades colectivas en la política social, económica y ambiental, teniendo la vida como el referente de las acciones y decisiones para avanzar con la esperanza de vencer la incertidumbre. No podemos quedarnos quejándonos y esperando que lleguen las soluciones mágicas. Como afirma el alcalde de Bucaramanga Juan Carlos Cárdenas “Gobernar es hacer”; es la oportunidad para nutrir en el debate ciudadano el plan territorial de desarrollo, con las propuestas de solución estratégica a la amenaza de destrucción de nuestra fuente hídrica Santurbán, de resolver la emergencia sanitaria ocasionada por la cuestionada disposición de basuras en el Carrasco.

No menos prioritario es la gravísima preocupación por la recuperación del empleo formal e informal y los ingresos sostenibles de la familia santandereana, como también poder garantizar y contar con un sistema integrado limpio y eficiente de transporte público masivo. Son ejes claros de un nuevo consenso social, construido y legitimado democráticamente, aunque no es fácil abrir espacios de participación en medio de la actual situación de restricciones a la movilidad y a la interacción por la emergencia sanitaria mundial del covid19.

No obstante la urgencia de la hora, es prioridad y ejemplo, darle vida a una nueva política ambiental sobre el agua amenazada por el cambio climático y la gran minería. Los gobernantes y los ciudadanos estamos convocados a que seamos artífices de la solidaridad y reciprocidad con la naturaleza mediante la adopción de una nueva política que de sostenibilidad y autonomía al líquido vital. Para ello se propone adoptar el pago de un aporte mensual por servicios ambientales, destinados a fortalecer el bosque alto andino, el apoyo a las comunidades paramunas que cuidan y se comprometen con el mantenimiento y cuidado de esta reserva estratégica.

Proponemos igualmente, como una forma de conformar un tejido de solidaridad y de mutua colaboración entre los usuarios del agua con las comunidades del páramo, reconociéndoles su derecho al buen vivir y su desarrollo social integral, su economía limpia y su sostenibilidad lejos de los engaños con cantos de sirena que realiza MINESA y los megaproyectos de gran minería, constituir una estructura institucional pertinente que debería ser tema en el escenario del debate sobre plan de desarrollo departamental y de los municipios de Soto Norte y del Área Metropolitana de Bucaramanga.

Levantemos la mirada regional sobre la economía social como una alternativa, frente a las mentiras económicas que deja la destrucción del páramo, los profundos e irreparables impactos de la pandemia en la unidad familiar, en la educación; y de manera especial, miremos la amenaza de desaparición de miles de micro, pequeñas y medianas empresas, para entender la dimensión del problema. Esta crisis puede ser una oportunidad, un desafío, para encontrar en nosotros mismos esa nueva dimensión de mirar la vida como fundamento de la creatividad, la solidaridad y la esperanza.

 


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