Por:Álvaro Beltrán Pinzón

Ago/5
Opinión

Piedras en el zapato minero

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A las inequidades, vaguedades y falta de definiciones que caracterizan la normatividad de la exploración y explotación de minerales en el país se suma ahora el “efecto Piedras”, generado por la reciente consulta popular realizada en ese municipio tolimense donde se rechazó la posibilidad de ubicar instalaciones de recuperación aurífera en su territorio.

El procedimiento convocado por el Alcalde permitió la participación del 59% de los ciudadanos habilitados en el censo electoral, y arrojó una mayoría del 97% a favor del No a la pregunta formulada. Se puede argüir que su redacción inducía a dicho resultado por las explícitas alusiones a los riesgos que involucran los procesos de explotación, pero de ninguna manera es posible soslayar que en esta manifestación han pesado los abusos cometidos en otras minas contra el equilibrio ambiental, el escaso beneficio que derivan los habitantes del área de influencia por las irrisorias regalías establecidas y su irritante despilfarro, todo lo cual ha llevado a muchos a considerar la actividad minera como una verdadera maldición.

A raíz de este hecho se ha recordado que la Nación es propietaria del subsuelo y que, a la luz del decreto expedido con motivo de la caída del Código Minero, todas las decisiones sobre el tema recaen en el Gobierno central; por tanto, los entes territoriales no tienen potestad para prohibirla.

Esta disposición presidencial ha sido demandada por la Alcaldía de Bogotá, al estimar que es contraria a la autonomía que poseen los municipios para ordenar su territorio, reglamentar el uso del suelo y defender su patrimonio ecológico. Ante la incertidumbre que se advierte frente a los efectos legales y políticos de esta consulta, surge delicada disyuntiva para el Ejecutivo: darle prelación a la locomotora minera, que es uno de sus programas fundamentales, o validar esta expresión ciudadana que se ha surtido en consonancia con el espíritu de la Constitución de 1991 que otorga este derecho a las comunidades y busca estimular su participación activa, toda vez que su ausencia representa notable falla en nuestra democracia.

Columna publicada en el periódico Vanguardia Liberal, Bucaramanga, lunes 5 de agosto de 2013. http://m.vanguardia.com/opinion/columnistas/alvaro-beltran-pinzon/219372-piedras-en-el-zapato-minero


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