Por: Gonzalo Peña Ortiz

Jun/27
Opinión

La educación como defensa de la vida

... el desconocimiento que presentan nuestros estudiantes sobre la historiografía y la economía, es el caldo de cultivo propicio, para que ideas malsanas sean repetidas hasta la saciedad y terminen volviéndose verdades ...

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En varias oportunidades hemos referido la importancia de nuestro páramo de Santurbán, como dispensador del agua que nos da la vida y ha permitido el desarrollo de nuestra civilización. Más del 70% de los colombianos vivimos arropados por nuestro ecosistema de páramos. Sin ellos no existiríamos. Ese ecosistema comprende todos los niveles desde las regiones más altas hasta los suburbios de nuestras áreas metropolitanas.

No es un capricho, el análisis de nuestra geología regional, producto de erupciones volcánicas desde hace 100 millones de años, y de la hidrogeología (El estudio de las aguas subterráneas), nos permite asegurar la continuidad del funcionamiento de nuestros paramos a todos los niveles.

Pretender con una delimitación, por demás amañada, cercenar sectores tales como el subpáramo, el bosque alto andino y la zona de amortiguación, para legitimar unas explotaciones mineras, desde el alto gobierno, en favor de transnacionales, vengan de donde vinieren, solo puede ocurrir en un país anestesiado como el nuestro.

Es un verdadero genocidio lo que se pretende, al querer arrancar de sus territorios ancestrales a nuestros campesinos y a todos quienes vivimos más abajo, con engaños de un supuesto desarrollo a base de regalías pírricas, las cuales terminamos devolviendo con los descuentos y exenciones que la misma clase dirigente les ha otorgado.

¿Por qué hemos llegado a esta situación? Indiscutiblemente la escasa y nula educación de calidad que se imparte, no solo en las instituciones públicas sino en las privadas de todo el territorio nacional.

El desconocimiento que presentan nuestros estudiantes sobre la historiografía y la economía, es el caldo de cultivo propicio, para que ideas malsanas sean repetidas hasta la saciedad y terminen volviéndose verdades como en la época del fascismo previo a la segunda guerra mundial.

Tampoco existe la materia que enseñe el cuidado de nuestra casa común: suelo, aire, tierra y agua; LA ECOLOGÍA. Sin eso estamos condenados a la desaparición como especie.

 

 

 

Columna publicada en Vanguardia.Com, jueves 27 de junio de 2019.

https://www.vanguardia.com/opinion/columnistas/movimiento-civico-conciencia-ciudadana

 


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