Por: Gonzalo Peña Ortiz

Nov/22
Ambiente

El uranio acaba el páramo y la vida.

Alertamos sobre la presencia de uranio-238, específicamente en el filón de San Celestino, ubicado más abajo de los trabajos de Minesa

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El daño fundamental del páramo se produce no por el uso del cianuro, mercurio y otros insumos, sino por las excavaciones dentro de las montañas. Toda la montaña es la misma formación geológica e hidrogeológica. A cualquier nivel los huecos producen el mismo daño irreversible.

El frágil equilibrio existente al hacer los túneles, da como resultado aguas ácidas. Estas se producen por la existencia en grandes cantidades de sulfuros asociados al oro, los cuales junto con el oxígeno, bacterias y el agua subterránea forman ácido sulfúrico en proporción de 72 kilos por tonelada de material removido. Según estudios previos, este ácido disuelve 52 elementos de la tabla periódica.

Alertamos sobre la presencia de uranio-238. Desde 1910 existen estudios de entidades nacionales y extranjeras donde hablan del potencial minero de este elemento en California, específicamente en el filón de San Celestino, ubicado más abajo de los trabajos de Minesa. Los estudios revisados, muestran que el uranio-238 llega hasta los linderos de los trabajos de Eco Oro, los cuales se ubican arriba de Minesa. Se habla de 50 hasta 2000 gramos de uranio por tonelada de material removido. Las mineras hablan de 19 gramos (Minesa), hasta 39,4 gramos por tonelada (Eco Oro, antes Greystar). Datos de los estudios de impacto ambiental de ambas compañías.

El uranio-238 es tóxico, radioactivo, y altamente perjudicial para la vida. Con valores tan altos, las mineras no mencionan el riesgo que implica depositarlos en escombreras provisionales en California, y definitivas en Suratá, por siempre.

La Resolución 180005 de 2010 del Ministerio de Minas, sobre el manejo de residuos radioactivo y radioisótopos, establece que “se deben disponer en forma provisional en sitios con medidas muy cuidadosas de aislamiento de la biósfera, y en forma definitiva en sitios geológicamente estables y a centenares de metros de profundidad”. Nada de esto se puede cumplir.

¿Qué esperan las autoridades para decir NO por siempre a la megaminería en el páramo de Santurban?

 

 

Columna publicada en el periódico Vanguardia Liberal, Bucaramanga, jueves 22 de noviembre de 2018. http://www.vanguardia.com/opinion/columnistas/movimiento-civico-conciencia-ciudadana/244843-el-uranio-acaba-el-paramo-y-la-vid

 


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