Por:Erwing Rodríguez-Salah

May/24
Política

El fanatismo político, enemigo de la conciencia electoral

Preocupa que, desde la óptica del fanático, la mirada objetiva de quienes analizan a profundidad las tesis de los candidatos en contienda sirva para que estos sean estigmatizados y vistos como enemigos

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Existen diversos distorsionadores de la conciencia electoral a la hora de ejercer el derecho político y constitucional del sufragio para elegir a quienes gobernarán el país como la venta del voto en dinero o especie incluyendo la esperanza de trabajo futuro. En los últimos años, en un contexto de alta polarización hay un distorsionador que viene en peligroso y vertiginoso aumento, enemigo de la conciencia electoral y de una sana y madura democracia: el fanatismo político.

Los fanatismos políticos enceguecen la razón, enajenan el sentido crítico y los elementos de juicio que debemos tener para elegir a las personas más expertas y probas y, por contera, caldean los ánimos, exacerban los odios, hasta llegar a instigar a la violencia que incluye la persecución de las personas que no comulgan con las creencias y opiniones que adoctrinan sus credos.

Preocupa que, desde la óptica del fanático, la mirada objetiva de quienes analizan a profundidad las tesis de los candidatos en contienda sirva para que estos sean estigmatizados y vistos como enemigos si sus comentarios no favorecen a sus líderes con ribetes de caudillo.

El fanático político “ve lo que quiere ver” en sus caudillos: bondades inexistentes y, peor aún, en medio de la podredumbre política, funcionarios destituidos y condenados por la Justicia por inmoralidad administrativa y desfalco del erario, hacen el elogio del avivato cual virtuoso.

Más peligroso aun es cuando al fanatismo político se añade el fanatismo religioso. Hoy pululan grupos que fungiendo de cristianos y camuflándose en una falsa espiritualidad, tienen todos sus intereses puestos en lo terrenal, acompañando a nefastos políticos si no es que ellos asumen el “liderazgo”, para obtener réditos políticos y económicos.

Ninguna ideología política justifica ni el fanatismo ni la violencia psicológica o física; tampoco se justifica un voto amañado por un candidato no probo para obtener luego favores non sanctos.

 

 

Columna publicada en el periódico Vanguardia Liberal, jueves 24 de mayo de 2018.

http://www.vanguardia.com/opinion/columnistas/movimiento-civico-conciencia-ciudadana/433918-fanatismo-enemigo-de-la-conciencia


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