Efectos de la minería en Colombia sobre la salud humana

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EFECTOS DE LA MINERÍA EN COLOMBIA SOBRE LA SALUD HUMANA.-

Por: JESÚS OLIVERO VERBEL. Docente Universidad de Cartagena

 

En Colombia la minería es un sector estratégico para su desarrollo. En una carrera sin control ni reglas claras, esta actividad hace trámite en el territorio, arrastrando una estela de problemas sobre la sociedad, el ambiente, el bienestar y la salud de las personas. Aunque la prensa ha evidenciado problemas de salud sobre la minería en Colombia, poco está disponible en la literatura científica. La razón no es que los impactos y situaciones no existan, sino, que se ha realizado poca investigación. Lo anterior tiene varias aristas: la comunidad no conoce lo que ocurre, y por tanto participa poco; los gobernantes no poseen datos para tomar acciones que minimicen los impactos, y aunque la academia/gobierno investigue y muestre los problemas y sus posibles orígenes o soluciones, el interés en resolverlos no se concreta, y dichos estudios no son empleados como línea base para avanzar ni como soporte para políticas públicas.

En los procesos de extracción de distintos minerales, los impactos sobre la salud humana, por lo general son diferentes, aunque se encuentren similitudes en varios aspectos. Basta visitar las zonas mineras para experimentar la miseria, las pésimas condiciones en las que viven las personas y el abandono generalizado. En virtud a su amplia distribución, la minería del oro constituye el renglón para el cual se ha producido el mayor número de estudios, casi todos asociados con el mercurio, un elemento altamente tóxico empleado para extracción del metal precioso. El uso del mercurio obedece a que es la tecnología más asequible, menos costosa, y con la cual los mineros artesanales han trabajado por décadas, sin capacitación mínima, pudiendo desarrollarse por individuos sin o con poca escolaridad. Aunque su eficiencia de extracción es baja, lo obtenido garantiza la supervivencia de los mineros y sus familias. En ese sentido, su uso es un asunto de pobreza extrema. El mercurio es un neurotóxico altamente dañino para el desarrollo cerebral de los niños, y en ciertas áreas auríferas, como el Sur de Bolívar y el Noreste Antioqueño, está presente en el aire y el suelo, siendo respirado por sus habitantes, la mayoría menores de edad. Al encontrarse las minas cerca a los cuerpos de agua, el metal llega a los sedimentos desde las corrientes o la atmósfera, allí es transformado en metilmercurio, su forma más tóxica, e incorporado a los peces, el alimento de los pobladores, acumulándose en estos últimos. Es un círculo de pobreza, ignorancia y daño sobre la salud, que sólo puede romperse cuando el pequeño minero reciba atención, transferencia de tecnología y capacitación desde el gobierno. En este escenario, el nivel sociocultural es tan precario que no ofrece ninguna protección a enfermedades de connotación social como el VIH-SIDA, convirtiéndose en un problema silencioso que crece como una bola de nieve, sin controles ni dolientes.

Lamentablemente, la Ley de Mercurio, no considera estos aspectos. En el caso de la minería del carbón, la producción de partículas es el problema principal. Por su pequeño tamaño, éstas pueden transportarse grandes distancias y entrar al organismo por inhalación, siendo esta una
característica común tanto para la minería en general. Estas penetran los pulmones y
dependiendo del diámetro, alcanzan sus estructuras más diminutas. Allí, en contacto con las
células, y al actuar como cuerpos extraños, inician procesos inflamatorios que cambian la
arquitectura tisular, induciendo enfermedades luego de la exposición crónica, la mayoría asociadas con una disminución dramática de la función pulmonar, problema detectado en
mineros de Boyacá. Estas partículas liberan diversos contaminantes, los cuales pueden a su
vez inducir daño a nivel del material genético, hecho reportado en trabajadores de Cerrejón
y en organismos que habitan en zonas aledañas a las minas de carbón, incluyendo roedores
y reptiles.

En el horizonte también aparecen otros minerales igualmente problemáticos. El níquel, por ejemplo, es un reconocido agente cancerígeno, y el conocimiento del impacto sobre los ecosistemas cercanos a la única mina en Colombia, Cerromatoso, es ínfima. Por su parte, el
coltán, un mineral estratégico para el futuro, suele encontrarse asociado con material radiactivo en las rocas, lo cual potencialmente podría generar problemas graves de salud en los que lo manipulan, por ahora, un buen porcentaje de estos mineros es indígena. En resumen, existe un amplio cúmulo de conocimiento en relación con los impactos de la minería sobre la salud humana a nivel mundial, pero poco en Colombia. Se necesita llevar el Estado a las zonas mineras, realizar transferencia de conocimientos, especialmente en educación ambiental y tecnología al pequeño minero, así como ayudar en su organización para garantizar mayores ingresos y mejor calidad de vida con mínima afectación de los ecosistemas. El gobierno y las universidades deben implementar programas de investigación para cualificar y cuantificar los impactos de la minería en todas sus escalas sobre la salud y el ambiente, socializar la situación existente, comprometer a la comunidad y aprender de experiencias exitosas internacionales, actuando en consecuencia, y
anteponiendo el bienestar general sobre el particular, nacional o extranjero.

Efectos de la Minería en Colombia sobre la Salud Humana Jesús Olivero Verbel

 

https://youtu.be/N-mTyxoU74o