Por:Erwing Rodríguez-Salah

Abr/26
Ambiente

¿Camino hacia una dictadura ambiental?

Las consultas populares deben continuar como mecanismo del derecho fundamental a la participación

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El pasado 12 de abril, la Corte Constitucional (C.C.) convocó una audiencia pública para escuchar las diferentes posiciones en el disenso que hay en cuanto al poder que tienen las comunidades, por medio de las consultas populares, para decidir sobre la ejecución de proyectos mineros en sus territorios.

La consulta popular es uno de los siete mecanismos de participación que contempla nuestra Constitución Política y que otorga poder a los ciudadanos para que decidan sobre temas de interés nacional, departamental o municipal y así tener injerencia en el destino del territorio que ocupan.

La posición del Gobierno solicitando a la C.C. la suspensión de las consultas populares es un atentado contra la democracia y el derecho fundamental a la participación en contravía del espíritu descentralizador de nuestra Constitución Política, pues relevantes decisiones se estarían centralizando en el alto Gobierno. Así, se lograría callar las voces de las comunidades, y dentro de estas las más expertas, ante ciertos proyectos como los de megaminería. Es muy fácil decidir por las comunidades regionales desde un escritorio en Bogotá; al fin de cuentas los funcionarios que autorizan los proyectos en el nivel central difícilmente sufrirán los impactos de estos.

En cuanto al conflicto suscitado alrededor de la absurda posibilidad de explotación minera en Santurbán y sus ecosistemas circunvecinos, algunos sueñan con hacer consultas populares en los municipios de Soto Norte por la posibilidad de cooptar mediante engaños a sus lugareños en favorecimiento de intereses particulares mineros, como si ellos no tomaran también del agua Santurbán, cuando sería imposible no tener en cuenta a Bucaramanga, donde residimos los mayoritariamente afectados ante la eventual contaminación de las aguas por la existencia de proyectos mineros allí.

Las consultas populares deben continuar como mecanismo del derecho fundamental a la participación. De lo contrario, estaremos tomando el camino hacia una especie de dictadura ambiental.

 

 

Columna publicada en el periódico Vanguardia Liberal, Bucaramanga, jueves 26 de abril de 2018. http://www.vanguardia.com/opinion/columnistas/movimiento-civico-conciencia-ciudadana/431294-camino-hacia-una-dictadura-ambient


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