Por: Jorge Castellanos Pulido  

Sep/6
Ambiente

Autopista Bucaramanga-Barrancabermeja-Yondó

… la modificación propuesta afecta 24 nacimientos de agua, además de no cumplir la normatividad de que las fuentes hídricas deben estar a cien metros de distancia de la vía…

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En enero del 2012 el Congreso de Colombia, estableció el régimen jurídico de las Asociación Público Privadas, como mecanismo de vinculación de capital privado para la construcción de infraestructura pública. La ANI contrató al Consorcio Ruta del Cacao S.A.S para la construcción de la Autopista Bucaramanga-Barrancabermeja-Yondó, con una longitud de 97.5 kilómetros y un costo de 2.8 billones de pesos, con todas las ventajas que para el desarrollo de la región y del país tendría el contar con una autopista de cuarta generación; este trazado comprende la construcción de 58.33 kilómetros de segunda calzada y 25.01 kilómetros de calzada sencilla, así como también la rehabilitación y mantenimiento de 50,88 kilómetros.

El concesionario propuso una modificación al trazado contractual denominándolo el trazado “DOS”, el cual atravesaría la montaña de la vereda Lisboa y llegaría a las goteras del Centro Poblado Portugal con el argumento de disminución de costos, más velocidad, no intervención a redes de oleoductos y eléctricas, también supuestamente para no afectar dos coluviones existentes en la actual vía.

La Ruta del Cacao solicitó a la ANLA licencia ambiental para este trazado, la cual fue negada por cuanto viola flagrantemente varios aspectos ambientales detectados por los profesionales de la ANLA que efectuaron los estudios de la modificación propuesta; ellos constataron que se afectaban 24 nacimientos de agua, además de no cumplir la normatividad de que las fuentes hídricas deben estar a cien metros de distancia de la vía. Afortunadamente la ANLA negó la licencia para este trazado.

El concesionario presentó recurso de reposición, pero al mismo tiempo la gobernación de Santander, la Cámara de Comercio y la ANDI, escribieron a la ANLA solicitando la revocación de la resolución que niega la licencia sin ningún argumento técnico, jurídico o ambiental.

¿Por qué será que la gobernación de Santander y los gremios persisten en burlar las normas ambientales dando origen a futuros graves daños fiscales? Tenemos la certeza que la ANLA no se dejara amedrentar por presiones políticas ni por la corrupción reinante. Respetemos el agua y las normas ambientales.

 

 

Columna publicada en el periódico Vanguardia Liberal, jueves 6 de agosto de 2018

http://www.vanguardia.com/opinion/columnistas/movimiento-civico-conciencia-ciudadana/444127-autopista-bucaramanga-barrancaberm


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